La empresa elegida es la inglesa Chapman Freeborn, dedicada al transporte de carga y a los vuelos ejecutivos. Con cuarenta años en el mercado, la compañía cuenta con oficinas en 25 países. La última que se abrió, casualmente, está en Buenos Aires. Sólo se pidieron cotizaciones a otras empresas y se eligió a dedo un proveedor británico, justo en medio de los tironeos por Malvinas. La decisión obliga a transferir dólares al exterior aunque las empresas locales cobran en pesos y genera mucho ruido entre las empresas de taxis aéreos, que no pueden volar a las islas en los últimos meses por decisión de la Cancillería. Otro dato que agrega sospechas al trámite de selección es obviamente que el presupuesto ganador no era el más bajo. Sin embargo la balanza, se inclino cuando los ingleses aceptaron un pago parcial antes de la gira. El presupuesto incluyo Indonesia, Emiratos Arabes y Vietnam, una escala que se había descartado en un principio por los problemas de salud de la Presidenta. El alquiler del Global Express 7.000 sería el motivo de aquella confirmación. Pero el plan de vuelo siguió abierto por la posibilidad de que Cristina hiciera el viaje relámpago a Cuba para visitar al presidente venezolano Hugo Chávez, convaleciente desde su cuarta operación el cual finalmente realizo. El avión elegido para la gira asiática tiene todos los lujos necesarios y puede trasladar hasta 18 pasajeros a gran velocidad. Lanzado al mercado en 1996 por la firma Bombardier, se distingue de otras aeronaves por su autonomía de vuelo, puede volar sin escalas, por ejemplo, entre Nueva York y Tokio. Tiene una autonomía de 5.000 millas náuticas, 2.000 mil más que el Tango 01, lo que no resulta ningún beneficio ya que la Presindenta salió desde Buenos Aires hasta Cuba y desde ahí continuó con su gira.
El avión oficial acaba de pasar una revisión técnica de tres meses en EE.UU., tras sufrir un desperfecto en una turbina en agosto. Durante ese lapso, la Presidenta utilizó un Falcon 900, un avión de lujo contratado a una empresa local a un costo de 10 millones de pesos. La inglesa Chapman Freeborn intervino, sin éxito, en aquella compulsa de precios. El Tango regresó al país a fines de diciembre nuevo, el 20 de ese mes trasladó a Cristina a El Calafate para pasar las Fiestas realizo una parada en Río Gallegos, donde descendieron Máximo Kirchner y su pareja, Rocío García. El avión alquilado a Milenium Air fue utilizado ese mismo día por el secretario de Obras Públicas de la Nación José López para ir a inaugurar una pileta, reveló el sitio OPI Santa Cruz. El Tango 01 estaba en optimas condiciones técnicas, pero el Gobierno no quiere arriesgarse a otro papelón internacional como el de Ghana al aterrizar en “lugares de riesgo”, donde puedan operar los fondos como el MML. El costo fue muy alto y más aún considerando que los empresarios invitados a la gira se trasladaron con las comodidades de un charter contratado por Aerolíneas Argentinas.
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