Todo se realizó en un marco en el que posteriormente Lorenzino explicó públicamente que en la reunión que había mantenido con Scioli se trazaron diagnósticos bien precisos de la situación y las necesidades de la provincia y en base a este análisis la Presidente le ordenó atender en particular la situación de los trabajadores estatales de la provincia y la atención por parte del Estado bonaerense de los servicios esenciales. De esta manera, el Gobierno nacional intenta demostrar que todo es posible sólo gracias a la intervención de Cristina. Scioli ya a comienzos de julio había recibido de la Nación ayuda financiera extraordinaria por $1.000 millones pero que no le alcanzaban para hacer frente a todos sus compromisos. Esto lo obligó a tener que plantear el pago de los aguinaldos en cuatro cuotas. El anuncio jaqueó a la gobernación provincial con paros y demandas del Poder Judicial para que pagase en una sola cuota los salarios a los empleados. Luego de varios ajustes presupuestarios y de la prórroga de las concesiones a los bingos, el gobernador anunció que el pago se haría en solo dos cuotas, pero los docentes amenazaban con no iniciar las clases luego del receso invernal. Así fue que la jefa de Estado, en su discurso no dejó de pasar la oportunidad para apelar a la responsabilidad de los gobernantes en el manejo de los fondos públicos, dando cátedra de lo que su propio gobierno hace pésimamente.
En sus palabras decía haber encontrado la fórmula mágica del manejo de los recursos públicos ya que los mismos no son de 'chicle', así que, habían pensado y encontraron la solución utilizar los fondos de la Anses. Total cuál es el problema, si en definitiva son recursos de los trabajadores y para los trabajadores, lo que no recordó fue que esos fondos son para ellos pero para cuando se jubilen no para ahora. Anticipándose a las críticas respecto al mal uso que hace el Gobierno Nacional de los fondos del Anses, la jefa de Estado afirmó que salvo en la etapa del primero y segundo gobierno peronista, nunca los jubilados habían sido tratados como fueron tratados desde el año 2003 a la fecha, es decir, estafados. En definitiva Cristina quiso mostrar una "foto" del gobierno trabajando codo a codo con la provincia de Buenos Aires, aunque hace apenas un mes acuso a Scioli en público de no saber gestionar. Scioli, fiel a su estilo, evitó la confrontación, puso la otra mejilla y así obtuvo sus frutos. A pesar de los problemas que afectaron la imagen positiva de Scioli, Cristina fue la que más perdió con esta pelea, ya que un porcentaje importante de la sociedad ve a Scioli como una víctima de Cristina y no como un mal gobernante. En la Casa Rosada están convencidos de que es importante que la sociedad esté al tanto de cuánto ayuda la Nación a la provincia por eso el ministro de Economía, Lorenzino enfatizó que es la cuarta vez que la provincia de Buenos Aires recibe "asistencias extraordinarias" por parte de la Nación.
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